Masía de Jarque, Boixar – La Pobla de Benifassà

Para los que no conocéis mucho nuestro territorio, os diremos, que una masía era una casa de campo, una edificación construida básicamente con muros de carga de mampostería colocada “a hueso”, típica de la época y de la zona donde se ubica, aislada de la población y dedicada a tierras de labor y a la explotación ganadera.  Habitualmente se agrupaban varias familias en un pequeño núcleo de viviendas, juntas pero independientes, muy característica del interior de Castellón. Su distribución interior consistía en una planta baja, que se dedicada a las tareas propias del campo, los animales y la cocina, un piso superior, generalmente sobre el establo, donde se encontraban algunos pequeños dormitorios, aprovechando el calor que daban los animales y en ocasiones había otra altura, que se usaba para almacenar grano.

Os decimos era porque en la actualidad la mayoría están abandonadas desde el siglo pasado en los años 50 y 60, aunque también es cierto que  algunas se han rehabilitado dándoles uso de alojamiento de turismo rural.

Atanasi Boix, fundador y propietario de fruits de la terra, adquirió una de estas masías, llamada Mas de Jarque, en el año 2.007, en el magnífico y genuino paraje del Parque Natural de La Tinença de Benifassá, al norte de Castellón, una zona de montaña cercana a la costa Mediterránea y comenzó la restauración tanto de la casa como la recuperación de los bancales, antaño dedicados al cultivo de cereales, transformándolo en una plantación de carrascas y robles micorrizados de trufa negra, Tuber melanosporum.

Las características de esta tierra, tanto de su suelo como de su clima, junto al saber hacer de las personas que colaboran con fruits de la terra, confieren a nuestras trufas un aroma y un sabor inigualable, convirtiéndolas en trufas de una alta calidad, que se comercializan en fresco o en especialidades de productos gourmet, bajo la marca de fruits de la terra.

2017-05-02T17:49:46+00:00 2 marzo 2017|Blog|